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20 dic 2016

La Simvastatina puede alargar la supervivencia de los pacientes con cirrosis

Hospital Clínic de Barcelona




jueves, 24 de noviembre de 2016

La revista Gastroenterology ha publicado un ensayo clínico promovido y coordinado por el Hospital Clínic – IDIBAPS donde se demuestra que añadir simvastatina a la terapia que siguen los pacientes con cirrosis puede alargar su supervivencia. El artículo lo firman, entre otros, el Dr. Jaume Bosch, hepatólogo del Clínic y jefe del equipo de investigación Hemodinámica hepática e hipertensión portal del IDIBAPS; los doctores Juan Carlos García-Pagán y Juan González-Abraldes, del mismo grupo de investigación y el Dr. Fernando Torres, director de la plataformaEstadística médica del IDIBAPS.
La cirrosis hepática es una enfermedad con una alta prevalencia: se estima que en Europa y en Estados Unidos hay 250 casos anuales por cada 100.000 personas. En España, entre el 1 y el 2% de la población la padecen, y es más frecuente entre los hombres de más de 50 años. Esta enfermedad consiste en la destrucción de la estructura vascular y de los tejidos del hígado, que se ven sustituidos por fibrosis, cicatrices y nódulos.
Los investigadores han podido comprobar que la administración de simvastatina, un fármaco que se utiliza para controlar los niveles elevados de colesterol, alarga la supervivencia en pacientes con cirrosis si la enfermedad ha progresado poco: “el efecto beneficioso de la simvastatina” dice el Dr. Bosch, “es difícil que se manifieste en estadios muy avanzados de la cirrosis“.
¿Por qué la simvastatina contribuye a la mejora del pronóstico de los pacientes cirróticos? Esto se debe a la capacidad de reducir significativamente la mortalidad ligada a recidiva hemorrágica y a infecciones. El estudio ha mostrado que aunque el fármaco no puede prevenir hemorragias ni infecciones, sí puede atenuar sus efectos perjudiciales en el curso de la enfermedad.
“Nuestro grupo de investigación” dice el Dr. Bosch, “había comprobado que las estatinas, la clase de fármacos a los que pertenece la simvastatina, tenían un papel importantísimo para prevenir las lesiones por isquemia – reperfusión“. Es decir, este medicamento puede disminuir el sufrimiento celular del hígado cuando se disminuye y restablece el riego sanguíneo. “Además“, recuerda el Dr. Bosch, “habíamos investigado en el hígado que las estatinas también protegían en el shock séptico, ya que previenen o atenúan el daño del endotelio hepático“.
De la investigación preclínica a los ensayos en pacientes
El camino que ha llevado a la demostración de los efectos positivos de la simvastatina se inició a partir de lainvestigación básica, llevada a cabo exclusivamente con financiación pública, en el laboratorio Hemodinámica hepática y presión portal del IDIBAPS.
Los resultados publicados en Gastroenterology son fruto de muchos años de estudio sobre cómo mejorar la cirrosis a partir de esfuerzos dirigidos a proteger las células endoteliales. La investigación básica había demostrado que el incremento de la expresión del factor de transcripción KLF2, que codifica genes protectores del endotelio, contribuye a desactivar las células estrelladas hepáticas. La simvastatina favorece el aumento de KLF2 y por tanto es capaz de hacer que las células hepáticas estrelladas, responsables de la producción de fibra y del aumento de la resistencia vascular intrahepática, vuelvan a su estado normal.
Referencia del artículo
Juan G. Abraldes, Candid Villanueva, Carles Aracil, Juan Turnes, Manuel Hernandez-Guerra, Joan Genesca, Manuel Rodriguez, Jose Castellote, Juan Carlos García-Pagán, Ferran Torres, Jose Luis Calleja, Agustin Albillos, Jaume Bosch.
Gastroenterology, 2016. DOI: http://dx.doi.org/10.1053/j.gastro.2016.01.004 

http://blog.hospitalclinic.org/es/2016/11/la-simvastatina-pot-allargar-la-supervivencia-dels-pacients-amb-cirrosi/

19 dic 2016

Cirrosis y calidad de vida. Demuestran el beneficio de Simvastatina

Hepatitis 2000

- Diario de la Organización de pacientes Hepatitis 2000, información sobre Hepatitis Virales, Cirrosis, Trasplante de hígado, Coinfección VIH, Seguridad y derechos del Paciente y temas relacionados a la salud
Diario de la Organización de pacientes Hepatitis 2000, información sobre Hepatitis Virales, Cirrosis, Trasplante de hígado, Coinfección VIH, Seguridad y derechos del Paciente y temas relacionados a la salud

La Simvastatina agregada al tratamiento que realizan las personas con cirrosis puede alargar la supervivencia según un ensayo clínico realizado en el Hospital Clinc de Barcelona IDIBAPS
El estudio ha sido publicado en la revista ‘Gastroenterology’. La cirrosis hepática es una enfermedad con una alta prevalencia ya que se estima que en Europa y en Estados Unidos hay 250 casos anuales por cada 100.000 personas. Esta enfermedad consiste en la destrucción de la estructura vascular y de los tejidos del hígado, que se ven sustituidos por fibrosis, cicatrices y nódulos.
Los investigadores han podido comprobar que la administración de simvastatina, un fármaco que se utiliza para controlar los niveles elevados de colesterol, alarga la supervivencia en pacientes con cirrosis si la enfermedad ha progresado poco. El efecto beneficioso de la simvastatina es difícil que se manifieste en estadios muy avanzados de la cirrosis “, señala el doctor Jaume Bosch, hepatólogo del Clínic y jefe del equipo de investigación Hemodinámica hepática e hipertensión portal del IDIBAPS.
La contribución de la simvastatina en la mejora del pronóstico de los pacientes cirróticos se debe a la capacidad de reducir significativamente la mortalidad ligada a recidiva hemorrágica y a infecciones. El estudio ha mostrado que aunque el fármaco no puede prevenir hemorragias ni infecciones, sí puede atenuar sus efectos perjudiciales en el curso de la enfermedad.
El doctor Bosch apunta a que el grupo de investigación había comprobado que las estatinas, la clase de fármacos a los que pertenece la simvastatina, tenían un papel importantísimo para prevenir las lesiones por isquemia – reperfusión, es decir, este medicamento puede disminuir el sufrimiento celular del hígado cuando se disminuye y restablece el riego sanguíneo. Además, el doctor Bosch recuerda que habían investigado en el hígado que las estatinas también protegían en el shock séptico, ya que previenen o atenúan el daño del endotelio hepático.
El camino que ha llevado a la demostración de los efectos positivos de la simvastatina se inició a partir de la investigación básica, llevada a cabo en el laboratorio Hemodinámica hepática y presión portal del IDIBAPS. Según los investigadores, esta investigación básica había demostrado que el incremento de la expresión del factor de transcripción KLF2, que codifica genes protectores del endotelio, contribuye a desactivar las células estrelladas hepáticas. La simvastatina favorece el aumento de KLF2 y, por tanto, es capaz de hacer que las células hepáticas estrelladas, responsables de la producción de fibra y del aumento de la resistencia vascular intrahepática, vuelvan a su estado normal.

Edición: Hepatitis 2000
Fuente: Vilaweb.cat
http://hepatitis2000.org/cirrosis-calidad-vida-demuestran-beneficio-simvastatina/?mkt_hm=15&utm_source=email_marketing&utm_admin=50275&utm_medium=email&utm_campaign=Noticias_d

Genética y enfermedades del hígado Gen PNPLA3

HepatitisC2000
Diario de la Organización de pacientes Hepatitis 2000, información sobre Hepatitis Virales, Cirrosis, Trasplante de hígado, Coinfección VIH, Seguridad y derechos del Paciente y temas relacionados a la salud



Relación de la genética con el hígado – Gen PNPLA 3
genLas enfermedades del hígado se producen por una gran variedad de causas siendo las más importantes las infecciones por los virus B o C de la hepatitis y la esteatosis. La gravedad y evolución del daño hepático en estas enfermedades no sólo depende del agente causal de las mismas y de factores ambientales (ingesta de alcohol, alimentación, etc.), sino tambiénen gran medida de la genética de cada individuo.
¿Qué es un gen?Partícula de material genético que, junto con otras, se halla dispuesta en un orden fijo a lo largo de un cromosoma, y que determina la aparición de los caracteres hereditarios en los seres vivos.
El proyecto del Genoma Humano ha demostrado que hay un 0,1 % de variabilidad genética ente las personas. Esta variabilidad se debe principalmente a polimorfismos de un único nucleótido (SNP del inglés Single Nucleotide Polymorphism) que consisten en el cambio de un nucleótido por otro en la secuencia del genoma habiéndose comprobado que muchos de estos polimorfismos genéticos pueden tener implicaciones patogénicas. De esta manera, se ha comprobado que un polimorfismo en el gen PNPLA3 está estrechamente relacionado con la severidad de la lesión hepática.El estudio de este polifmorfismo ayuda a determinar el riesgo de progresión del daño hepático de cada paciente dependiendo de la enfermedad que padezca.
Hígado Graso (Esteatosis hepática)
El hígado graso no alcohólico es una enfermedad asociada al sobrepeso cuya prevalencia está aumentando en todo el mundo, siendo considerada actualmente como la principal causa de enfermedad hepática crónica. En los países occidentales se estima que entre el 20% y el 30% de la población general presenta un acumulo excesivo de grasa en hígado. Este acúmulo de grasa en hígado (esteatosis) puede progresar en cerca del 30% de los casos a formas más severas de daño hepático con inflamación y fibrosis (esteatohepatitis) e incluso a cirrosis y carcinoma hepatocelular. Aunque la obesidad o la diabetes tipo 2 son factores de riesgo para el desarrollo y la progresión de esta enfermedad, en diversos estudios se comprobó que también estaban implicados factores genéticos .
Se ha demostrado que el polimorfismo en el gen PNPLA3 está directamente relacionado con la susceptibilidad de padecer hígado graso no alcohólico y posteriormente se ha verificado también que el polimorfismo en el gen PNPLA3, que se analiza en este test genético, es un factor de riesgo independiente de progresión a las formas agresivas de la enfermedad, incluidas la cirrosis hepática y el carcinoma hepatocelular.
Hepatitis B
La infección crónica por virus B de la hepatitis se asocia a un amplio espectro de daño hepático que varía desde un daño mínimo a hepatitis crónica activa que puede progresar a cirrosis hepática y carcinoma hepatocelular. La severidad del daño hepático se asocia no sólo a factores propios del virus, sino también a características específicas (genéticas) de cada individuo, como es la propensión al acúmulo de grasa en hígado o esteatosis hepática.
Como se ha comentado, existe un polimorfismo en el gen PNPLA3 que determina el riesgo de desarrollar esteatosis. El estudio de este polimorfismo en pacientes con hepatitis crónica B ha demostrado que se asocia a una mayor inflamación hepática, al riesgo de desarrollar una esteatosis severa y a la aparición de depósitos de hierro en el hígado.
Hepatitis C
La infección crónica por virus C de la hepatitis se asocia a un amplio espectro de daño hepático que varía desde un daño mínimo a hepatitis crónica activa que en el 20% de los casos progresa a cirrosis hepática y carcinoma hepatocelular. Entre los factores que se asocian a la progresión del daño hepático se encuentran la edad en el momento de la infección, genotipo del virus, ingesta de alcohol, diabetes tipo 2, etc. Sin embargo, incluso teniendo en cuenta todos estos factores, la progresión del daño hepático no es igual para todos los pacientes, lo que indica la existencia de características propias de cada individuo (factores genéticos) que están directamente implicados en esta progresión.
En los últimos años se ha demostrado que el mismo polimorfismo del gen PNPLA3 implicado en las otras enfermedades, se asocia a un mayor riesgo de progresión de la lesión hepática en pacientes con hepatitis crónica C.
¿Qué aporta este Test?
  • Determina qué personas con factores de riesgo (sobrepeso, diabetes tipo 2) tienen una mayor probabilidad de desarrollar esteatosis hepática.
  • Permite identificar qué pacientes con esteatosis hepática presentan un mayor riesgo de progresar a las formas más agresivas de la enfermedad, incluidas la cirrosis y el carcinoma hepatocelular.
  • Permite identificar qué pacientes con hepatitis crónica B o C presentan un mayor riesgo de desarrollar un daño hepático más severo.
  • Ayuda al facultativo a determinar la frecuencia de las revisiones, ecografías, elastografías, analíticas, etc. en función de los resultados del test.
La toma de muestra (una gota de sangre de la yema del dedo o una muestra de saliva), se realiza en 2 minutos. No se necesita que el paciente esté en ayunas por lo que se puede realizar en el momento y en la propia consulta.
Dado que es un test genético, solamente hay que realizar esta prueba una vez en la vida pudiéndose hacer a cualquier edad.
¿Para quién está indicado?
  • Personas que por sus características (sobrepeso, diabetes tipo 2, etc.) pueden estar en riesgo de desarrollar esteatosis hepática.
  • Pacientes diagnosticados de esteatosis hepática.
  • Pacientes con hepatitis crónica B o C.
  • Para los familiares de aquellas personas que se han realizado el test y presentan los polimorfismos de riesgo

Edición: Hepatitis 2000
Fuente: FEHV 

http://hepatitis2000.org/genetica-enfermedades-del-higado/?mkt_hm=14&utm_source=email_marketing&utm_admin=50275&utm_medium=email&utm_campaign=Noticias_d

9 dic 2016

Hábitos que afectan el hígado


Todo sobre los efectos que tiene el alcohol en este órgano y cómo cuidarlo

    MÉXICO 7 DIC 2016 - 12:17
¿Sabías que?
Es la cuarta causa de muerte en México, con más de 30 defunciones al año de acuerdo a la Secretaría de Salud
  • 7 de cada 10 casos de cirrosis hepática son por alcohol
  • La única cura es el trasplante y en la cual no califican los alcohólicos
Cada año se producen 3,3 millones de muertes en el mundo debido al consumo nocivo de alcohol, lo que representa un 5,9% de todas las defunciones.
¿Qué es la Cirrosis?
Es la inflamación intersticial del hígado. Se trata de una enfermedad crónica e irreversible que provoca fibrosis y nódulos entre las células del hígado, lo que provoca cambios en la estructura del hígado y en sus funciones, ya que la circulación de la sangre está bloqueada. Si la cirrosis es muy avanzada, puede llegar a provocar insuficiencia hepática o cáncer de hígado.
¿Qué lo causa?
Según la American Medical Association las causas más comunes son:
-Infección por el virus de la hepatitis B o de la hepatitis C.
-Enfermedades autoinmunitarias del hígado como la hepatitis autoinmunitaria, la cirrosis biliar primaria o la colangitis esclerosante primaria.
-Enfermedades del hígado graso no alcohólico, que puede darse en personas con obesidad.
-Enfermedades hereditarias metabólicas del hígado como la hemocromatosis, la enfermedad de Wilson o la deficiencia de antitripsina.
Síntomas
* Debilidad y fatiga.
* Pérdida de apetito y de peso.
* Náuseas y vómitos.
* Dolor e hinchazón abdominal.
* Los vasos sanguíneos adquieren forma de araña en la superficie de la piel.
Síntomas graves
* Edemas y ascitis.
* Moretones y hemorragias frecuentes.
* Hipertensión portal: es un aumento de presión sanguínea en la vena porta, la cual conecta los intestinos y el bazo con el hígado.
* Aparición de varices esofágicas y gastropatía.
* Ictericia: ocurre cuando un hígado enfermo no elimina suficiente bilirrubina de la sangre, lo que hace que la piel y el blanco de los ojos adopten un tono amarillento, así como un oscurecimiento de la orina.
* Cálculos biliares.
* Mayor sensibilidad a los medicamentos.
* Diabetes tipo 2: la cirrosis provoca resistencia a la insulina, lo que acaba provocando un exceso de glucosa en el torrente sanguíneo.
* Cáncer de hígado.
Según la clasificación de la Clínica Mayo se distinguen varios tipos de cirrosis:
-Cirrosis alcohólica: provocada por un consumo excesivo de alcohol, daña al hígado de forma general.
http://wradio.com.mx/programa/2016/12/07/martha_debayle/1481131169_789679.html

25 sept 2016

Flor Pujol, presidente de la Asociación de Investigadores del IVIC, bióloga y especialista en el tratamiento de la hepatitis, nos comenta sobre la enfermedad.

Dra. Pujol: La intensidad de los síntomas no está asociado con la gravedad 



Flor Pujol, presidente de la Asociación de Investigadores del IVIC, bióloga y especialista en el tratamiento de la hepatitis, nos comenta sobre la enfermedad.
"La hepatitis es una inflamación del hígado y tiene tres causas fundamentales, está la hepatitis medicamentosa, cuando uno ingiere algún medicamento que es tóxico para el hígado; la hepatitis autoinmune, cuando uno de alguna forma está produciendo anticuerpos y se afecta el hígado; y en tercer lugar, la hepatitis viral, es decir, es la inflamación del hígado causada por un virus", explicó Pujol.
"Son 5 entidades virales las que se llaman virus de hepatitis, es decir, desde la A hasta la E. La A y la E son de transmisión entérica, son las aguas contaminadas, alimentos, etc.; y la B, la C y la D, son los virus de transmisión parenteral, es decir, es un contacto más íntimo, por contacto sanguíneo, contacto sexual... En general, estas últimas (B, C y D) son las que están asociadas a persistencia, cronicidad, se vuelven crónicas a veces en el organismo, y por ende, son más graves, están asociadas a secuelas más graves como la cirrosis y el cáncer del hígado", señaló la doctora Flor Pujol.
 13/09/2016
Escuchar audio:
Informe 21
http://informe21.com/salud-y-bienestar/dra-pujol-la-intensidad-de-los-sintomas-no-esta-asociado-con-la-gravedad-de-la

24 ago 2016

El cáncer de hígado muchas veces avanza sin síntomas.

Diario de la Organización de pacientes Hepatitis 2000, información sobre Hepatitis Virales, Cirrosis, Trasplante de hígado, Coinfección VIH, Seguridad y derechos del Paciente y temas relacionados a la salud

18 de agosto, 2016

El cáncer de hígado es una enfermedad insidiosa que rara vez presenta síntomas hasta que se encuentra en fase avanzada.

Los principales factores de riesgo que llevan a producir un cáncer de hígado son  la cirrosis hepática, y la infección por los virus de la hepatitis B y C, por lo que la mejor forma de prevenir este tipo de tumores es evitar el consumo de alcohol y el contagio de dichos virus.

Afortunadamente, y como  explica el Dr. Jaime Feliú, Jefe de Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario La Paz, de Madrid, se están produciendo avances en su tratamiento, y los nuevos fármacos antivirales que se emplean en el tratamiento de la hepatitis C, y que son capaces de eliminar completamente la infección, permitirán reducir significativamente el número de casos de cáncer de hígado en un futuro próximo.

La detección precoz desempeña un papel clave en la curación del cáncer en general, ¿tiene el cáncer de hígado síntomas que puedan alertar al paciente de la presencia de la enfermedad?
A diferencia de lo que ocurre en otros tumores, no existe ningún síntoma que nos pueda llamar la atención para hacer algún tipo de estudio precoz; de hecho, cuando aparecen síntomas del cáncer de hígado ya suele estar bastante extendido. Lo que sí es cierto es que el cáncer de hígado, en el 80% de los casos, se da en pacientes con cirrosis hepática, y en los pacientes con cirrosis se ha comprobado que conviene hacer un seguimiento, una ecografía cada seis meses, para detectar un posible cáncer de hígado en una fase precoz, que pudiera ser operable y tratable de una manera curativa. Por ello a todos los pacientes de cirrosis se les recomienda esta ecografía cada seis meses porque es la única forma de detectar precozmente este tipo de cáncer. El hígado es un órgano que tiene poca inervación, y los nervios cuando se estimulan son los que producen el dolor, y en este caso solamente tiene nervios la cápsula que envuelve el hígado; si el tumor o la metástasis estuviera en esa zona, pegado a la cápsula hepática, entonces sí puede producir estimulación de las fibras nerviosas y causar dolor, pero si se localiza en una zona interna puede crecer sin provocar ninguna molestia.
¿Y la cirrrosis hepática sí tiene síntomas?
Normalmente suele ser diagnosticada por un análisis de sangre que se han hecho por alguna otra razón, y en cuyos resultados se ha observado alguna alteración de la función hepática. En ocasiones, cuando la cirrosis es evolucionada sí puede producir síntomas o complicaciones, como sangrado digestivo por varices esofágicas, o problemas de retención, edemas, ascitis, incluso a veces encefalopatía hepática. Aunque a veces presenta síntomas, no siempre es así, y suele ser más bien detectada en una analítica.
Además del consumo de alcohol, ¿qué factores de riesgo favorecen el desarrollo de los tumores hepáticos?
Todos los factores que producen cirrosis hepática son los que pueden producir cáncer de hígado, y los principales en nuestro país son: el alcohol, la infección por virus de la hepatitis B y, sobre todo, la infección por virus de la hepatitis C. También hay otras condiciones mucho menos frecuentes, que son enfermedades que cursan con cirrosis, y son hereditarias, como pueden ser una hemocromatosis, una cirrosis biliar primaria, cirrosis por una hepatitis crónica autoinmune, o una enfermedad de Wilson, pero ya digo que este tipo de enfermedades hereditarias son mucho menos frecuentes.
En el caso de tener antecedentes familiares, ¿hay más probabilidades de padecer esta enfermedad?
A diferencia de lo que ocurre, por ejemplo, en el cáncer de mama, o en el cáncer de colon, donde sí hay una clara relación entre haber tenido familiares con un cáncer previo y un mayor riesgo a desarrollar este tipo de tumores, en el cáncer de hígado, como tal, no existe esa predisposición. Sin embargo, las condiciones que producen cirrosis -que como he comentado es el paso previo sobre el cual asienta luego el cáncer de hígado- sí se heredan. Hay familias que debido a un déficit congénito presentan una mal metabolismo del cobre, como sucede en la enfermedad de Wilson, y eso produce cirrosis, y el hijo hereda esa posibilidad. Lo mismo sucede con la hemocromatosis, que consiste en un mal manejo del hierro que puede provocar que se acumule en el hígado y desencadenar cirrosis; y eso también se puede heredar, y al padecer cirrosis existe un alto riesgo de que aparezca cáncer de hígado con el tiempo. Si se trata de una cirrosis de estas características, asociada a una enfermedad transmisible, y el hijo hereda esa posibilidad de tener cirrosis y no se cuida, con el tiempo puede desarrollar cáncer de hígado.
En ocasiones el cáncer de hígado se produce a consecuencia de una metástasis de un tumor primario de otro origen. ¿Es diferente el tratamiento en estos casos?
En esos casos no hablamos de cáncer de hígado, porque cáncer de hígado es el tumor que se origina en el hígado, y cuando viene de otro sitio se consideran metástasis. Es frecuente que, por ejemplo, el cáncer de colon, se disemine al hígado, y se produzcan así metástasis de cáncer de colon, por lo que se tratan como si fuese un cáncer de colon. Y lo mismo sucede con el cáncer de mama, o de otros orígenes, que pueden invadir el hígado, y en esos casos siempre se trata como el tumor que originó ese cáncer.
Cada vez se insiste más en que la mayoría de los tumores oncológicos se pueden prevenir. ¿Es así también en el caso del cáncer de hígado?
Sí se puede prevenir la aparición de ciertos cánceres de hígado, concretamente los relacionados con el alcoholismo, si evitamos el consumo excesivo de alcohol y que aparezca la cirrosis, y aquellos relacionados con el virus de la hepatitis B, por ejemplo en países donde la infección por el virus de la hepatitis B es muy habitual, como el Sudeste asiático. Los programas de vacunación frente a la hepatitis B evitan la cirrosis producida por ese virus, y posiblemente la aparición del cáncer. En España, ahora que desde hace un año se ha puesto en marcha el tratamiento con antivirales para la hepatitis C muy eficaces, y que la erradican completamente, se prevé que en la medida en que estos tratamientos se vayan utilizando y se vaya eliminando el virus de la hepatitis C, se pueda evitar una gran proporción de cánceres de hígado que se producen en nuestro país a consecuencia de dicho virus.

Avances en el tratamiento del cáncer de hígado.

Si uno prevé que puede tener un riesgo de contacto con el virus de la hepatitis B, sí. La hepatitis B se transmite habitualmente por contacto sanguíneo y por semen; no es como la hepatitis A, que sí se puede contraer a través del consumo de alimentos contaminados. Si una persona desempeña un trabajo de riesgo, como puede ser un profesional sanitario, está recomendada la vacunación profiláctica o preventiva contra el virus de la hepatitis B. En las profesiones que no tienen ese tipo de riesgo no se recomienda por el tema de coste eficacia. En el caso de los niños pueden estar en contacto con muchos productos y otras personas, y es mejor vacunarlos. En nuestro país, lamentablemente, el principal factor de riesgo del cáncer de hígado es el virus de la hepatitis C, y está muy relacionado con la drogadicción, las transfusiones de sangre… Por fortuna, y gracias a los nuevos medicamentos para el tratamiento de la hepatitis C, lo más probable es que dentro de cuatro o cinco años se reduzcan a la mitad los casos de hepatocarcinoma en España.
¿Cuáles son los avances terapéuticos más destacables en el abordaje del cáncer de hígado? ¿Ha mejorado el pronóstico de los pacientes en los últimos años?
El pronóstico ha mejorado porque hace unas décadas cuando se diagnosticaba el cáncer de hígado normalmente se encontraba en una fase muy avanzada, habitualmente cuando el paciente ya presentaba síntomas o empeoraba la función hepática, y en esos casos prácticamente no había ningún tratamiento disponible porque era una fase muy terminal. Hoy en día, gracias a los programas de seguimiento de los pacientes que tienen cirrosis, con ecografías periódicas, se detecta en una fase incipiente, más precoz, y eso muchas veces permite practicar una cirugía, o realizar un tratamiento local que queme el tumor, como una ablación por radiofrecuencia, o una embolización, y eso contribuye a prolongar mucho la supervivencia, e incluso curar el cáncer de hígado. La enfermedad se puede llegar a curar en los casos en los que se detecta precozmente y en los que se puede hacer una buena cirugía, o incluso un trasplante de hígado, que permite curar no solo el cáncer de hígado, sino también la cirrosis. El problema es que hay pocos donantes para la cantidad de pacientes que tenemos y, además, para poder hacer un trasplante existen unos criterios muy estrictos, ya que cualquier cáncer de hígado no se beneficia de un trasplante, tienen que ser tumores que se encuentran en una situación muy concreta, que se sabe que van a ir bien.
Además de seguir el tratamiento médico prescrito, ¿qué otras recomendaciones les daría a las personas diagnosticadas con esta enfermedad para mejorar su calidad de vida?
No se trata de recomendaciones específicas para pacientes con cáncer de hígado, sino generales pero, para mejorar la función hepática, las típicas recomendaciones que tiene que seguir un paciente con una insuficiencia hepática son realizar una dieta sana, evitar los tóxicos como el alcohol, y hacer un ejercicio físico moderado. Hay que diferenciar los pacientes que tienen una cirrosis hepática o datos de insuficiencia hepática, en cuyo caso está totalmente prohibido el consumo de alcohol, pero es cierto que hay casos -pocos-, en los cuales puede aparecer un cáncer en un hígado sano, y en estos casos no pasa nada si el paciente quiere tomar de vez en cuando un vasito de vino, siempre que sea con moderación, porque el hígado funciona bien y está sano.
Actualmente hay numerosas investigaciones en marcha sobre el cáncer y nuevos tratamientos como la inmunoterapia, ¿cree que mejorarán también las probabilidades de curación de los tumores hepáticos?
Sí, en el cáncer de hígado, sobre todo en los últimos años, se ha mejorado mucho el conocimiento de las alteraciones moleculares que hay en el tumor del hígado, y esto ha permitido comprobar que los fármacos que atacan la vascularización anormal del tumor mejoran la eficacia y contribuyen a frenar la enfermedad. Es el caso de sorafenib y, más recientemente, regorafenib, pero la inmunoterapia ha supuesto un tremendo avance en el tratamiento de muchos cánceres, aunque en el cáncer de hígado está menos estudiado, pero se está empezando a trabajar en ello y los resultados preliminares son muy prometedores, muy interesantes, lo que ocurre es que hay que esperar a que haya ensayos clínicos con un número importante de pacientes para conocer realmente la verdadera eficacia de este tratamiento. Hay que tener en cuenta que en el caso del cáncer de hígado hay un temor, y es que todos estos fármacos que afectan a la inmunidad pueden reactivar la hepatitis crónica; el problema es que si bajamos las defensas el virus de la hepatitis puede activarse y, de hecho en muchos ensayos de inmunoterapia un criterio de exclusión es que el paciente sea portador de un virus de la hepatitis B o de la hepatitis C, lo cual se da con mucha frecuencia en el cáncer de hígado. La experiencia en estos casos es muy pequeña, pero se ha empezado ya a trabajar con pacientes de cáncer de hígado y, a pesar de este tipo de problemas, los resultados son muy buenos y se ha visto que tampoco hay tanto riesgo de reactivación del virus de la hepatitis. Evidentemente, los nuevos antivirales también abren otra posibilidad, y es que en caso de que realmente se viera que existe un riesgo de reactivación del virus de la hepatitis C, se puede administrar al paciente el fármaco de la inmunoterapia, más el fármaco para contrarrestar el virus de la hepatitis C. Por eso digo que ahora mismo es un escenario abierto, pero que está en investigación, y todavía no disponemos de datos concluyentes, pero los que hay son esperanzadores. En cuanto a la prevalencia del cáncer de hígado de momento es similar, pero cabe esperar que en los próximos años vaya disminuyendo.
Edición: Hepatitis 2000.
http://hepatitis2000.org/cancer-higado-muchas-veces-avanza-sin-sintomas/
Fuente: www.webconsultas.com

23 sept 2011

CIRROSIS


Cirrosis hepatica y complicaciones - Presentation Transcript

  1. CIRROSIS HEPÁTICA XIMENA PAOLA SORIA GARCÉS.
  2. DEFINICIÓN Enfermedad Crónica Difusa Irreversible fibrosis Nódulos de regeneración Alteración de la arquitectura vascular
  3. ETIOLOGÍA NUTRICIONALES INMUNOLÓGICOS GENÉTICOS EDAD MOMENTO INFECCIÓN INFECCIÓN VIH ALCOHOL ICC PERICARDITIS CONGÉNITA: ATRESIA BILIAR ADULTOS: CIRROSIS BILIAR P DB. OBESIDAD Y TTO CON CORTICOIDES HEMOCROMATOSIS ENF. DE WILSON DÉFICIT A1 AT Y ABETALIPOPROTEÍNAS METROTEXATO HIDRALAZINA AMIODARONA HEPATITIS AUTOINMUNES FÁRMACOS ENFERMEDADES HEREDITARIAS ESTEATO HEPATITIS NO ALCOHÓLICA OBSTRUCCIÓN CONDUCTO BILIAR OBSTÁCULO AL DRENAJE VENOSO VIRUS DE LA HEPATITIS ALCOHÓLICA CIRROSIS
  4. ANATOMÍA PATOLÓGICA
    • Fibrosis
    • Nódulos de regeneración
      • Macronodular
      • Micronodular
      • Mixto
  5. PATOGENIA CIRROSIS 1 2 3 4 5 6 AGENTE AGRESIVO Inflamación necrosis de los hepatocitos Cicatrización fibrosa alteración cordones celulares Y vasos sanguíneos Formación de nódulos regenativos
  6.  
  7. CLÍNICA CIRROSIS COMPENSADA DESCOMPENSADA Síntomas Generales Fallo de una o más funciones del hígado Signos Cutáneo Ungueales Alteraciones Endócrinas Anorexia Astenia Arañas Vasculares Eritema Palmar Telangiectasias Uñas en vidrio de reloj Desaparece Lúnula Atrofia testicular Ginecomastia Dism. Libido Impotencia Trastornos ciclo Menstrual Amenorrea Ictericia Manifestaciones Hemorrágicas Foetor Hepático Ascitis Encefalopatía Hepática
  8. DIAGNÓSTICO
    • EXÁMENES DE LABORATORIO:
      • Elevación:
      • Bilirrubina
      • Transaminasa
      • Fosfatasa alcalina
      • Gammaglutamiltranspeptidasas
      • Gammaglobulinemia
      • Disminución:
      • GR, GB, Plaquetas
      • Albuminemia
      • Colesterol
      • Factores de Coagulación:
        • Protrombina
        • Factor IX
        • Fibrinógeno
        • Factor XIII
  9. DIAGNÓSTICO
    • EXPLORACIONES COMPLEMENTARIAS:
    ECO ABDOMINAL: TC ABDOMINAL:
  10. LAPAROSCOPIA BIOPSIA ENDOSCOPIA
  11. COMPLICACIONES SINDROME HEPATORRENAL CARCINOMA HEPATOCELULAR PERITONITIS HIPERTENSIÓN PORTAL VÁRICES ESOFÁGICAS ASCITIS ENCEFALOATÍA HEPÁTICA CIRROSIS
  12.  
  13. CLASIFICACIÓN DE CHILD - PUGH <30 >2.3 30 - 50 1.8-2.3 >50 <1.7 T. Protrombina % ó INR   >3 (>10) 2 - 3 (4-10) <2 (<4) Bilirrubina (mg/dL) (En enf. colestásicas) <2.8 2.8 - 3.5 >3.5 Albúmina (g/L) Grado 3 a 4 Grado 1 a 2 No Encefalopatía Moderada Leve Ausente Ascitis 3 2 1 Puntaje 10-15 C 7-9 B 5-6 A Puntaje Clase
  14. TRATAMIENTO
    • MEDIDAS GENERALES:
      • Dieta Equilibrada.
      • Prohibir la ingesta de alcohol.
      • Actividad física moderada.
      • Prohibir la ingesta de AINES, AAS o Tranquilizantes.
      • Administración de suplementos Vitamínicos.
  15. TRATAMIENTO
    • ESPECÍFICO:
      • VHB:
        • Interferón recombinante 5 MU diarias x 6 meses
        • Excepto: Insuficiencia Hepatocelular e Hiperesplenismo grave.
      • VHC:
        • Interferón @ Ribavirina
        • Excepto: Hiperesplenismo grave o anemia.
        • No Respuesta en 6 meses: Abandonar.
        • Si respuesta: Continuar hasta los 12 meses
      • Hepatitis Crónica Autoinmune:
        • Glucocorticoides @ azatioprina
      • Para manifestaciones clínicas o de las Complicaciones.
  16. TRATAMIENTO
    • TRANSPLANTE HEPÁTICO:
      • Encefalopatía Hepática Crónica.
      • Ascitis con retención intensa de sodio.
      • Insuficiencia Renal.
      • Signos de trastorno hemodinámico grave.
      • Hemorragias digestivas por várices esofágicas sin respuesta a tto. Médico y endoscópico.
      • Signos de Insuficiencia Hepática avanzada.
      • Infecciones Bacterianas graves.
    • COMPLICACIONES:
      • Rechazo.
      • Infecciones.
      • Insuficiencia Renal.
      • C. Intestinales.