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Pere Santamaria, investigador del instituto Idibaps
Hay más de cien enfermedades autoinmunes, en que los linfocitos T del sistema inmunitario atacan por error células del propio cuerpo humano al confundirlas con enemigas. Entre estas enfermedades, hay algunas tan comunes y graves como la esclerosis múltiple, la artritis reumatoide o la diabetes tipo 1. Los tratamientos actuales se basan en aplacar el sistema inmunitario, lo que aumenta el riesgo de sufrir infecciones y cánceres. Un equipo liderado científico internacional por Pere Santamaria ha encontrado un tratamiento alternativo: se recubren nanopartículas con fragmentos de proteínas específicamente dirigidos a los linfocitos T que provocan cada enfermedad; de este modo, los linfocitos se reprograman y dejan de atacar el propio cuerpo. La terapia se ha ensayado con éxito en ratones con siete enfermedades autoinmunes distintas sin comprometer la actividad beneficiosa del sistema inmunitario. Tras demostrar que estas nanopartículas también funcionan con células inmunitarias humanas, los investigadores concluyen en Nature que “representan una nueva clase de fármacos potencialmente útiles para tratar un amplio espectro de enfermedades autoinmunes”. - JOSEP CORBELLA
IDIBAPS Institut D'Investigacions Biomèdoques Agustí Pi i Sunyer Lunes, 22 de febrero de 2016
Un estudio coordinado por el Dr. Pere Santamaria, de la Universidad de Calgary y del IDIBAPS, y publicado en la revista Nature, proporciona un nuevo enfoque para comprender y tratar las enfermedades autoinmunes, sin comprometer la inmunidad general del individuo. Los investigadores han descubierto un nuevo mecanismo celular en cadena de regulación de la respuesta autoinmune y un nuevo tipo de fármacos que actúan sobre este circuito celular. El trabajo, realizado en modelos animales, demuestra por primera vez que los linfocitos T reguladores autorreactivos, que protegen al organismo contra enfermedades autoinmunes concretas, se pueden expandir in vivode forma eficiente y reproducible.
El trabajo está liderado por el Dr. Pere Santamaria, profesor de la Cumming Scool of Medicine de la Universidad de Calgary (Canadá) y jefe del grupo IDIBAPS Patogenia y tratamiento de la autoinmunidad. También han participado el grupo de Diabetes Tipo 1 del Departamento de Fisiología e Inmunología de la Universidad de Barcelona, dirigido por el Dr. Thomas Stratmann, y otros investigadores de Canadá y EEUU.
Las enfermedades autoinmunes, como la diabetes tipo 1, la esclerosis múltiple o la artritis reumatoide, son el resultado de un mal funcionamiento del sistema inmunológico del organismo. En estas enfermedades los linfocitos T, las células que coordinan la respuesta inmune contra virus y bacterias, atacan a las células del propio organismo en vez de protegerlas, dañando el órgano diana. Para tratar la enfermedad, se deben eliminar los linfocitos defectuosos, pero los fármacos actuales no tienen mecanismos para distinguirlos de los normales. Los medicamentos utilizados para tratar estas enfermedades autoinmunes también suprimen la inmunidad normal, por lo que dejan el paciente desprotegido frente otras enfermedades.
En el trabajo que publica la revista Nature, los investigadores han descubierto que la administración de un nuevo tipo de nanopartículas, recubiertas con dianas proteicas dirigidas a los linfocitos T que causan las enfermedades autoinmunes, permiten su reprogramación hacia linfocitos T reguladores y la eliminación selectiva de la enfermedad en cuestión. Lo hacen a través de un nuevo mecanismo celular en cadena que regula la respuesta inmunológica.
La investigación se ha llevado a cabo en modelos animales de diferentes enfermedades autoinmunes. Mediante esta aproximación se han conseguido restaurar los niveles normales de glucosa en sangre en ratones con diabetes tipo 1, la función motora en ratones con una enfermedad similar a la esclerosis múltiple y la estructura y funcionalidad de las articulaciones en ratones con artritis.
"Este descubrimiento es importante ya que ahora sabemos cómo detener las enfermedades autoinmunes de una forma muy específica sin comprometer la inmunidad general de los individuos", explica el Dr. Santamaria. "El mecanismo que hemos descubierto y los nanofàrmacs que actúan sobre él se podrían aplicar, potencialmente, a muchas de las más de 80 enfermedades autoinmunes que afectan a las personas", añade.
Información de la imagen:
Célula autoreactiva (azul) que capta los nanofármacos (rojo) que se agrupan en la membrana.
Clemente-Casares X, Blanco J, Ambalavanan P, Yamanouchi J, Singha S, Fandos C, Tsai S, Wang J, Garabatos N, Izquierdo C, Agrawal S, Keough MB, Yong VW, James E, Moore A, Yang Y, Stratmann T, Serra P, Santamaria P.
Nature. 2016 Feb 17. doi: 10.1038/nature16962.
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Telesur / Las enfermedades autoinmunes, pese a ser pocos conocidas, atacan directamente a las células del propio organismo en lugar de protegerlo contra agentes externos, virus o bacterias, según explica la página especializada en salud MedlinePlus .
La enfermedad se produce cuando el sistema inmunitario ataca y destruye tejido corporal sano por "error".
Existen más de 80 tipos de trastornos autoimmunitarios. >> Crean nanorobots para detectar enfermedades en 10 minutos Aún se desconoce por qué el sistema inmunitario elige mal sus objetivos.
Sin embargo, hay varios factores que pueden influir en el desarrollo de una enfermedad autoinmune. Por ejemplo, hace falta tener una predisposición genética, según explica MedlinePlus en uno de sus artículos.
"Aunque las enfermedades autoinmunes no son enfermedades genéticas, sí es necesaria una predisposición genética para que se desarrollen.
Esto significa que ciertas combinaciones de genes conducen a un mayor riesgo de desarrollar una enfermedad autoinmune que otras", reza parte del artículo titulado Trastornos autoinmunitarios .
Antígenos Las bacterias, virus, toxinas y células cancerosas, al igual que la sangre o los tejidos que se encuentran fuera del cuerpo contienen antígeno, una sustancia nociva para el cuerpo, naturalmente las células sanguíneas del sistema inmunitario crea anticuerpos ante la amenaza.
Pero esto no siembre es así, según explica la revista especializada, puesto que cuando alguien padece de un trastorno autoinmunitario, este no diferencia entre tejido sano y antígenos.
Esto da como resultado que la destrucción de los tejidos en buen estado. >> Millones de personas en el mundo padecen Lupus; aún no hay una cura Factores ambientales
Existen factores ambientales que activan el sistema inmunitario, entre ellos se encuentran las infecciones, vacunas o inmunizaciones, los cambios hormonales, el tabaco o las deficiencias nutricionales.
Los síntomas varían con base en el tipo y la localización de la respuesta inmunitaria defectuosa, entre las comunes se encuentran la fatiga, la fiebre, malestar general, dolor articular y erupción cutánea.
Un trastorno autoinmunitario puede afectar a uno o más órganos o tipos de tejido.
Entre las zonas afectadas con frecuencia por los trastornos autoinmunitarios se encuentran los vasos sanguíneos, tejidos conectivos, las glándulas endocrinas tales como la tiroides o el páncreas, las articulaciones, músculos, glóbulos rojos y piel.
Me ha gustado un vídeo de @YouTube ( https://t.co/rS7Xkt7mon - Las enfermedades Autoinmunes tienen un mismo origen). — Sindrome de Sjögren (@FamiliaSjogren) 2 de abril de 2016 ¿Tienen cura?
Existen tratamientos que buscan reducir los síntomas, además de controlar el proceso autoinmunitario, así como mantener la capacidad del cuerpo para combatir enfermedades.
Los tratamientos dependerán de la enfermedad y de sus síntomas.
Tipos de tratamientos Suplementos para reponer una sustancia que al cuerpo le está faltando, como hormona tiroidea, vitaminas B12 o insulina, debido a la enfermedad autoinmunitaria.
Transfusiones sanguíneas si la sangre está afectada.
Fisioterapia para ayudar con el movimiento si los huesos, las articulaciones o los músculos están afectados.
Muchas personas toman medicamentos para reducir la respuesta anormal del sistema inmunitario. Con frecuencia, se denominan medicamentos inmunodepresores.
Los ejemplos incluyen corticosteroides (como prednisona) y fármacos no esteroides como ciclofosfamida, azatioprina, micofenolato, sirolimus o tacrolimus.
Los fármacos dirigidos llamados bloqueadores del factor de necrosis tumoral (FNT) se pueden usar para ciertas enfermedades.
Famosos que padecen de enfermedades autoinmunes El hijo de Ozzy Osbourne sufre Esclerosis Múltiple Jack Osbourne anunció que padece de esclerosis múltiple, una enfermedad autoinmune que ataca al sistema nervioso central debilitándolo gravemente.
Bill Clinton El expresidente de los Estados Unidos, Bill Clinton, padece de Rosácea, enfermedad que provoca enrojecimiento de la cara, granos e irritación, por lo que constantemente debe cuidar de su piel.
Julia Roberts La experimentada actriz estadounidense padece de la llamada enfermedad púrpura, la cual causa complicaciones en la coagulación de la sangre.
Esto le genera, en todo el cuerpo, manchas de color púrpura que la interprete de "Mujer Bonita" ataca con medicamentos y esconde con un buen maquillaje.
Tipos de enfermedades Lupus Sistémico (SLE) La Infección con el VIH Spondylitis Ankylosing Artritis Reactiva o el Síndrome de Reiter Artritis Reumatoide Diabetes Mellitus tipo 1 Pancreatitis Autoinmune. Tiroiditis Autoinmune Escleroderma Dermatomyositis Vitiligo Esclerosis Múltiple Anemia Hemolítica Hepatitis Autoinmune Enfermedad Celiaca Síndrome del intestino irritable La enfermedad y la colitis ulcerosa de Crohn Cirrosis biliar Primaria ¿Qué son las enfermedades autoinmunes?
Las enfermedades autoinmunes se producen cuando el sistema inmune se convierte en el agresor.
Imagina que estás en un campo de batalla y que los soldados que están a tu cargo dejaron de atacar a las tropas enemigas y empezaron a arremeter contra ti, algunas veces sin piedad.
Así funcionan las enfermedades autoinmunes: el sistema inmune ataca las células saludables de nuestro organismo.
"En condiciones normales, el organismo atacaría con su sistema inmune a ciertos factores nocivos del medio ambiente, como bacterias y virus, pero lo que termina haciendo es provocándole un problema al propio organismo", le explica a BBC Mundo el doctor Mario César Salinas, jefe del departamento de Inmunología del hospital de la Universidad Autónoma de Nuevo León, en México.
Y es que nuestro organismo se confunde.
"Encuentra similitudes entre los componentes propios y los componentes de los agentes externos", señala el especialista.
El sistema inmune, que es una red de tejidos, órganos y células, comete un error y en vez de protegernos de patógenos, infecciones y enfermedades, identifica las células saludables como enemigas y las ataca.
De ese error resulta una enfermedad autoinmune.
Factores
Algunas de ellas son: la enfermedad celíaca, la hepatitis autoinmune, la tiroiditis de Hashimoto, la artritis reumatoide, el lupus eritematoso sistémico y discoide, la psoriasis, el síndrome de Guillain-Barré.
"Algunas de las enfermedades afectan un solo órgano como por ejemplo la glándula tiroides y otras atacan varios sistemas al mismo tiempo como la artritis reumatoide o la enfermedad mixta del tejido conectivo", indica Salinas.
"En este tipo de enfermedades influyen los antecedentes genéticos. Se pueden ver presentes en varios miembros de una familia que han padecido de enfermedades autoinmunes", señala el experto.
En el siguiente diagrama, los profesores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford Joerg Ermann y C. Garrison Fathman ilustran los elementos que intervienen en el desarrollo de una enfermedad autoinmune:
"La respuesta inmune de un individuo genéticamente predispuesto a un patógeno medioambiental, en asociación con defectos en los mecanismos inmunorreguladores, pueden conducir al desarrollo de una enfermedad autoinmune", indicaron los profesores en su artículo: : "Enfermedades autoinmunes: genes, insectos y regulación fallida".
"La importancia de los componentes por separado representados en este diagrama podrían variar entre individuos y enfermedades. Sin embargo, la aparición de una enfermedad autoinmune requiere la convergencia de los tres componentes", agregaron.
¿Cómo detectarlas?
"Los síntomas de los diferentes tipos de enfermedades autoinmunes son múltiples. Se pueden desencadenar por una inflamación, la cual se debe al fuego amigo, o pueden producirse por una falla de órganos como consecuencia de ese ataque. Eso es lo que ocurre, por ejemplo, con la diabetes tipo 1", le explica a BBC Mundo Richard Cornall, profesor del Departamento de Medicina Nuffield de la Universidad de Oxford.
Algunos síntomas son el malestar general, las pérdidas de apetito y de peso y debilidad
Mario César Salinas, hospital de la Universidad Autónoma de Nuevo León, en México.
De acuerdo con Salinas, hay síntomas generales que aparecen en una etapa temprana de la enfermedad.
"Algunos síntomas son el malestar general, las pérdidas de apetito y de peso y debilidad", indica el experto mexicano.
"Tres síntomas que nos ayudan a pensar en la posibilidad de una enfermedad autoinmune son:
La aparición de ronchas rojizas en la piel al exponerse al sol. Te pueden aparecer en la cara, alrededor de la nariz como unas alas de mariposa o pueden salir en otras partes del cuerpo
Fotofobia: experimentar una molestia exagerada ante el sol
Caída del cabello
"Hay otros malestares más profundos como el dolor en las articulaciones. Por ejemplo, en las mañanas los pacientes pueden sentir los dedos de sus manos entumecidos o tener dolor en las muñecas, los codos, los hombros y las rodillas", explica Salinas.
"Esos signos y síntomas hacen que consideremos que sea muy alta la posibilidad de que se trate de una enfermedad autoinmune".
Pero para confirmar que se trata de una dolencia de este tipo, los médicos hacen un examen físico detallado y analizan exámenes de laboratorio que confirmarán si hay una inflamación crónica.
"La confirmación por lo general implica análisis de sangre, incluyendo mediciones de autoanticuerpos y resonancias magnéticas", le explica a BBC Mundo Paul J. Utz, profesor de Inmunología y Reumatología del departamento de Medicina de la Universidad de Stanford.
Reactividad cruzada
Pese al avance en la detección de las enfermedades de este tipo, en algunos casos resulta difícil hacer un diagnóstico.
"Las enfermedades autoinmunes pueden ser difíciles de diagnosticar, especialmente las que afectan los órganos internos o la sangre como la hepatitis autoinmune o la diabetes tipo 1. Otras, como la artritis reumatoide o la esclerosis múltiple, son relativamente fáciles de diagnosticar porque es sencillo examinar las articulaciones u observar los problemas del sistema nervioso central", señala Utz.
Esmeralda Ríos es una joven mexicana que fue a más de 32 doctores para saber qué era lo que estaba afectando tan dramáticamente su salud.
El cansancio y sentir un malestar general pueden ser indicios de una enfermedad autoinmune.
"Fue muy angustiante", le cuenta a BBC Mundo, "sobre todo porque la gente empieza a pensar que es un problema psicológico y no físico".
Ríos sentía una debilidad física extrema y sufrió de "depresiones muy fuertes". "En gran parte por no saber qué me pasaba".
Unos médicos le llegaron a decir que sufría del síndrome de fatiga crónicamientras que otros estaban casi seguros de que se trataba de esclerósis múltiple, ambas enfermedades autoinmunes.
Pero finalmente dieron con el diagnóstico: la enfermedad de Lyme, una infección causada por la bacteria Borrelia burgdorferi que transmite una garrapata y afecta todos los órganos.
De acuerdo con Salinas, esa enfermedad puede llegar a producir algunas molestias como las de algunas enfermedades autoinmunes.
"No es una enfermedad autoinmune clásica", explica Cornall.
"Sin embargo, hay personas que se preguntan si algunas de sus consecuencias podrían tener una causa similar a otras enfermedades autoinmunes, como la fiebre reumática, que son accionadas por patógenos donde hay una reactividad cruzada (reacción entre un antígeno y un anticuerpo)", indica el profesor.
Tras mucho leer e investigar sobre su propia enfermedad, Ríos aclara: la enfermedad de Lyme no es autoinmune, pero como consecuencia de ella se puede generar un proceso autoinmune.
Finalmente se ha publicado el estudio del Rituximab, un anticuerpo monoclonal que destruye de forma específica los linfocitos CD20 en el tratamiento contra el linfoma, en un ensayo piloto en 30 pacientes de SFC en un hospital oncológico de Noruega.
De los 15 enfermos tratados con el fármaco, 10 mejoraron (9 de forma muy evidente y 1 de forma moderada, un 67%) mientras que 5 no experimentaron mejoría, mientras que del grupo que recibió placebo -una solución salina- sólo 2 experimentan una cierta mejoría.
Dicho estudio ve la luz tras un primer hallazgo hace dos años, en el que un paciente de linfoma de Hodking's con SFC, experimenta una casi absoluta curación al recibir dicho fármaco, coincidiendo precisamente con la desaparición de dicha subpoblación de linfocitos en su sangre.
Tras la administración del fármaco por vía endovenosa, se produce una demora de entre 3 a 8 meses de la remisión de los síntomas, lo cual podría explicar perfectamente la naturaleza autoinmune del SFC, con una posible creación de autoanticuerpos creados por los propios linfocitos B.
Como en otras enfermedades autoinmunes como el lupus o la artritis reumatoidea, los autoanticuerpos son sustancias creadas por las propias células de defensa pero que acaban atacando al propio organismo.
A remarcar, según declaraciones de los autores, los Dr's Olav Mella y Oysten Flugen a los que ya les hemos enviado un mensaje de felicitación y apoyo, que 2 de los pacientes que recibieron el fármaco hace 3 años se han curado completamente y hacen vida normal y que es posible que los 5 pacientes que no experimentaron mejoría durante las pruebas mejoren tras dosis periódicas del fármaco.
Como hemos ido defendiendo, el SFC-EM es una patología orgánica y más que nunca creo que podemos afirmar que de tipo INMUNO..... como lo han corroborado diferentes publicaciones en esta línea, sin ir más lejos los trabajos del equipo de IrsiCaixa y sobre el que pretendemos basar nuestra búsqueda de BIOMARCADORES.
Es MUY IMPORTANTE que un grupo independiente y completamente desvinculado de los SSC -unos oncólogos noruegos- haya encontrado un posible origen orgánico del SFC -nada de psicológico y/o desconocido como nos quieren hacer pensar-y aunque ahora empezarán las reticencias normales "a las que nos tienen acostumbrados", vamos a nadar todos/as en esa dirección para de una vez por todas lograr esa tan ansiada normalización.
¿SFC?, NO GRACIAS.
Patología AUTOINMUNE!!!
Esta vez si que podemos afirmar que se empiezan a ver claros indicios de que el SFC adquirirá un estatus de patología "normal" y que, por supuesto, ya hay cosas que funcionan; es cuestión de no mirar hacia el lado que no interesa, pese a quien pese, ya que tenemos mucho por hacer!
Muchas personas que antes disfrutaban de buena salud, se encuentran de repente en un estado de salud incómodo. Se hacen exámenes y no parecen tener nada, o tener una combinación de síntomas de diferentes condiciones.
Otros se encuentran con que han sido diagnosticados con el síndrome de fatiga crónica.
¿Qué es el Síndrome de fatiga crónica?
Es una afección de cansancio o agotamiento fuerte y prolongado (fatiga) que no se alivia con el descanso y no es causada directamente por otras enfermedades.
desconoce la causa precisa del síndrome de fatiga crónica (SFC). Algunos investigadores sospechan que podría ser causado por un virus, como el virus de Epstein-Barr (VEB) o el virus del herpes humano tipo 6 (HHV-6). Sin embargo, no se ha identificado ningún virus específico como la causa.
También pueden jugar un papel otros factores como la edad, una enfermedad previa, el estrés, el medio ambiente o la genética.
Este síndrome ocurre con mayor frecuencia en mujeres de 30 a 50 años.
Los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) describen el síndrome de fatiga crónica como un trastorno diferente con síntomas y signos físicos específicos, basándose en el descarte de otras causas posibles. Se desconoce el número de personas afectadas por este síndrome. El síndrome de fatiga crónica se diagnostica después de que el médico descarta otras posibles causas de fatiga, como por ejemplo:
farmacodependencia
Trastornos autoinmunitarios o inmunitarios
Infecciones
Enfermedades musculares o neurológicas (como esclerosis múltiple)
Enfermedades endocrinas (como hipotiroidismo)
Otras enfermedades (como cardiopatías, nefropatías o hepatopatías)
Enfermedades psiquiátricas o psicológicas, particularmente depresión
Tumores
Los síntomas del síndrome de fatiga crónica son similares a los de la mayoría de las enfermedades virales más comunes (dolores musculares, dolor de cabeza y fatiga). Estos aparecen en cuestión de unas pocas horas o días y duran seis meses o más.
Fatiga tan intensa que limita las actividades (la fatiga seria se desarrolla con menos de la mitad del esfuerzo comparado con antes de la enfermedad)
Fatiga que dura más de 24 horas después de realizar una cantidad de ejercicio que normalmente sería tolerado sin problema
No sentirse descansado después de haber dormido suficiente tiempo
Falta de memoria u otros síntomas similares que incluyen dificultad para concentrarse, confusión o irritabilidad
Dolores de cabeza de calidad, gravedad y patrón diferentes de los anteriores
Dolor en las articulaciones, que muchas veces pasa de una articulación a otra (artralgias migratorias), sin edema ni enrojecimiento de las articulaciones
Sensibilidad en los ganglios linfáticos del cuello o la axila
Fiebre leve (101 ° F [38.3 ° C ] o menos)
Dolores musculares (mialgias)
Debilidad muscular en todo el cuerpo o en diferentes partes, que no es causada por ningún trastorno conocido
Mal de cuello
Una vez detectado este síndrome es necesario tratarlo. Una manera fácil, rápida y barata es mediante, la cual induce profundos estados de relajación y debido a que la persona empiece a regenerar física y mentalmente.