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20 jul 2017

Hepatitis autoinmune: el hígado, el principal afectado




Causas, síntomas y tratamiento de una enfermedad crónica, dolorosa y no contagiosa que si no es tratada a tiempo puede traer serias complicaciones.

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La hepatitis autoinmune es una enfermedad crónica del hígado que se produce cuando las células inmunitarias del hígado confunden las células sanas por invasores y las atacan, provocando una inflamación.

Se trata de una dolencia autoinmunitaria no contagiosa de la que se desconocen las causas con claridad. La suelen sufrir más las mujeres en el 70% de los casos y suele desarrollarse en la adolescencia o en el comienzo de la edad adulta.

A veces se presenta en personas que ya sufren otras patologías inmunitarias, por lo que es posible que el desarrollo de esta enfermedad sea de origen genético. Puede darse a causa de un factor infeccioso que desencadena la inflamación hepática y que persiste, aunque pase la infección, como en el caso del virus de Hepatitis A o pueden afectar agentes ambientales tóxicos, cuando el sujeto está genéticamente predispuesto.

La enfermedad tiene un curso fluctuante, por lo que en ocasiones suele ser diagnosticada en personas que ni siquiera presentan síntomas. El diagnóstico se realiza con criterios de análisis clínicos, de laboratorio y con una biopsia hepática.

Los síntomas son casi indistinguibles de los sufridos en cualquier enfermedad hepática por lo que su descubrimiento puede demorarse. Los síntomas más comunes son: hinchazón abdominal, orina oscura, heces de color arcilla, dolor abdominal, fatiga, malestar general, inapetencia, náuseas y síntomas propios de cirrosis (ictericia, bilirrubina en la orina, líquido en la cavidad abdominal, estado de confusión mental y hemorragia variceal).

En ocasiones puede afectar a otros órganos con tiroiditis, anemia hemolítica autoinmune, púrpura trombocitopénica inmunológica, diabetes mellitus y síndrome autoinmune poliglandular.

En cuanto al tratamiento, al deberse de una enfermedad crónica, se busca mantenerla estable el mayor tiempo posible, centrándose en detener la inflamación y evitando que evolucione a la cirrosis.

Quien sigue el tratamiento puede llevar una vida relativamente normal. Entre dos y tres cuartas partes de los pacientes suelen presentan la enfermedad controlada, aunque la inmensa mayoría debe mantener la medicación en dosis bajas para evitar recaídas.

Según el cuadro médico del paciente puede ser necesario hacer un transplante, sobre todo cuando exista una insuficiencia hepática progresiva, así como hemorragias digestivas, encefalopatías hepáticas, fatiga crónica progresiva, desnutrición progresiva o cáncer de hígado.

http://www.primeraedicion.com.ar/nota/251232/hepatitis-autoinmune-el-higado-el-principal-afectado.html

9 dic 2016

Hábitos que afectan el hígado


Todo sobre los efectos que tiene el alcohol en este órgano y cómo cuidarlo

    MÉXICO 7 DIC 2016 - 12:17
¿Sabías que?
Es la cuarta causa de muerte en México, con más de 30 defunciones al año de acuerdo a la Secretaría de Salud
  • 7 de cada 10 casos de cirrosis hepática son por alcohol
  • La única cura es el trasplante y en la cual no califican los alcohólicos
Cada año se producen 3,3 millones de muertes en el mundo debido al consumo nocivo de alcohol, lo que representa un 5,9% de todas las defunciones.
¿Qué es la Cirrosis?
Es la inflamación intersticial del hígado. Se trata de una enfermedad crónica e irreversible que provoca fibrosis y nódulos entre las células del hígado, lo que provoca cambios en la estructura del hígado y en sus funciones, ya que la circulación de la sangre está bloqueada. Si la cirrosis es muy avanzada, puede llegar a provocar insuficiencia hepática o cáncer de hígado.
¿Qué lo causa?
Según la American Medical Association las causas más comunes son:
-Infección por el virus de la hepatitis B o de la hepatitis C.
-Enfermedades autoinmunitarias del hígado como la hepatitis autoinmunitaria, la cirrosis biliar primaria o la colangitis esclerosante primaria.
-Enfermedades del hígado graso no alcohólico, que puede darse en personas con obesidad.
-Enfermedades hereditarias metabólicas del hígado como la hemocromatosis, la enfermedad de Wilson o la deficiencia de antitripsina.
Síntomas
* Debilidad y fatiga.
* Pérdida de apetito y de peso.
* Náuseas y vómitos.
* Dolor e hinchazón abdominal.
* Los vasos sanguíneos adquieren forma de araña en la superficie de la piel.
Síntomas graves
* Edemas y ascitis.
* Moretones y hemorragias frecuentes.
* Hipertensión portal: es un aumento de presión sanguínea en la vena porta, la cual conecta los intestinos y el bazo con el hígado.
* Aparición de varices esofágicas y gastropatía.
* Ictericia: ocurre cuando un hígado enfermo no elimina suficiente bilirrubina de la sangre, lo que hace que la piel y el blanco de los ojos adopten un tono amarillento, así como un oscurecimiento de la orina.
* Cálculos biliares.
* Mayor sensibilidad a los medicamentos.
* Diabetes tipo 2: la cirrosis provoca resistencia a la insulina, lo que acaba provocando un exceso de glucosa en el torrente sanguíneo.
* Cáncer de hígado.
Según la clasificación de la Clínica Mayo se distinguen varios tipos de cirrosis:
-Cirrosis alcohólica: provocada por un consumo excesivo de alcohol, daña al hígado de forma general.
http://wradio.com.mx/programa/2016/12/07/martha_debayle/1481131169_789679.html

25 sept 2016

Flor Pujol, presidente de la Asociación de Investigadores del IVIC, bióloga y especialista en el tratamiento de la hepatitis, nos comenta sobre la enfermedad.

Dra. Pujol: La intensidad de los síntomas no está asociado con la gravedad 



Flor Pujol, presidente de la Asociación de Investigadores del IVIC, bióloga y especialista en el tratamiento de la hepatitis, nos comenta sobre la enfermedad.
"La hepatitis es una inflamación del hígado y tiene tres causas fundamentales, está la hepatitis medicamentosa, cuando uno ingiere algún medicamento que es tóxico para el hígado; la hepatitis autoinmune, cuando uno de alguna forma está produciendo anticuerpos y se afecta el hígado; y en tercer lugar, la hepatitis viral, es decir, es la inflamación del hígado causada por un virus", explicó Pujol.
"Son 5 entidades virales las que se llaman virus de hepatitis, es decir, desde la A hasta la E. La A y la E son de transmisión entérica, son las aguas contaminadas, alimentos, etc.; y la B, la C y la D, son los virus de transmisión parenteral, es decir, es un contacto más íntimo, por contacto sanguíneo, contacto sexual... En general, estas últimas (B, C y D) son las que están asociadas a persistencia, cronicidad, se vuelven crónicas a veces en el organismo, y por ende, son más graves, están asociadas a secuelas más graves como la cirrosis y el cáncer del hígado", señaló la doctora Flor Pujol.
 13/09/2016
Escuchar audio:
Informe 21
http://informe21.com/salud-y-bienestar/dra-pujol-la-intensidad-de-los-sintomas-no-esta-asociado-con-la-gravedad-de-la

31 jul 2014

Día Mundial contra la Hepatitis: Conoce los riesgos de un hígado que no hace su trabajo

La OMS calcula que las enfermedades infecciosas, que comprenden las hepatitis de las A hasta la E, causan la muerte de 1,4 millones de personas anualmente. Recomiendan la vacunación para prevenir la hepatitis A y B


La vacunación ayuda a evitar las complicaciones por las infecciones de los virus de hepatitis viral / Foto Internet



Cada 28 de julio, la Organización Mundial de la Salud y sus aliados celebran el Día Mundial contra la Hepatitis, para acrecentar la sensibilización y lograr mayor efectividad en las medidas preventivas. 
La hepatitis viral, un grupo de enfermedades infecciosas que comprende las hepatitis A, B, C, D y E, afecta a millones de personas en todo el mundo, puesto que provoca hepatopatías agudas y crónicas y causa la muerte de cerca de 1,4 millones de personas cada año, afirma la máxima autoridad mundial en salud. 
Una alimentación equilibrada, bajo consumo de alcohol y la vacunación contra la  Hepatitis A  y B pueden prevenir que el hígado se enferme. La primera de las vacunas se aplica dos veces, después de la primera dosis a los 30 días y tiene una validez de diez años. Por su parte, la vacuna contra la hepatitis B se aplica tres veces, después de la primera dosis a los 30 días y luego a los dos meses. 
Falla hepática aguda
Una de las principales funciones que cumple el hígado es ayudar a la desintoxicación del organismo, al metabolizar substancias potencialmente dañinas tornándolas en inocuas.  Es por ello que, si bien la falla hepática aguda es una patología de muy rara ocurrencia (en Estados Unidos se presentan al año 2.000 casos en una población de sobre 315 millones), debe ser prontamente detectada  por el rápido deterioro que causa en la salud de quien la padece, y que la vuelve una innegable amenaza. Presenta altas tasas de mortalidad y morbilidad y afecta principalmente a personas jóvenes.La hepatitis viral y medicamentos, como paracetamol y diclofenaco, entre muchos otros pueden llevar a sufrir esta condición. El afectado debe ser derivado, lo antes posible, a una unidad de cuidado intensivo y luego, si procede, a la unidad de trasplantes......     

14 sept 2012

HEPATITIS AUTOINMUNE


HEPATITIS AUTOINMUNE. 

Es una causa de cirrosis  y resulta de una interacción entre factores 
medioambientales y una predisposicióngenética a desarrollarla . La 
buena respuesta a esteroides definitivamenteinclina a pensar en su 
origen  o apellido autoinmune .
Se puede presentar desde casos asintomáticos con hallazgo incidental de
elevación de ALT en pruebas de rutina, hepatitis aguda, hepatitis crónica
severa , hepatitis aguda con rápida progresión a cirrosis y cuadros agudos 
de hipertensiónportal y cirrosis. Además se decriben casos de sindromes 
de superposición concolangitis esclerosante primaria en individuos 
jóvenes. 
Después de trasplante hepático se puede presentar cuadros 
similar a hepatitis Autoinmune o hepatitis  alloinmune  más comunes en 
niños cursando con atresia biliar vistos también en adultos trasplantados 
con previa hepatitis autoinmune. 
ES más común en mujeres jóvenes no obtante en vista a todas las edades 
en ambos sexos y en todos las razas. 
Existen casos atípicos como los sindromes de superposición con  
Cirrosis Biliar Primaria (CBP) , Colangitis esclerosante primaria ( CEP)  
y aquellos con AMAS positivos persistentes pero que no tienen CBP. 
Además existen casos con daño de los ductos biliares pero sin evidencia 
de CBP ó CEP.
Dentro del diagnostico diferencial están : hepatitis viral aguda, 
enfermedad de Wilson , toxicidad  por drogas o hierbas
Diagnóstico : hallazgos en biopsias hepáticas de infiltración de células 
plasmáticas, cambios en conductos biliares  con ANAS positivos 
( anticuerpos antinucleres) ó ASMA positivos ( antimusculo liso ) , 
pereo más importante elevación de niveles séricos de IgG, en ausencia 
 de hepatitis viral.
Tratamiento de la Hepatitis Autoinmune : una vez el diagnóstico ha sido
realizado es importante educar al paciente sobre los beneficios del tratamiento
y de los potenciales efectos colaterales. Si la hepatitis es controlada el paciente
puede llevar una vida normal ( con pocos precauciones) y las mujeres en edad 
reproductiva pueden tener hijos el riesgo de un brote de hepatitis existe 
después del embarazo. No obstante debe aclarase que no todo paciente 
requiere tratamiento.
Aquellos pacientes con enfermedad asintomática  inactiva y sin fibrosis 
o cirrosis pueden monitorizarse. 
Aquellos con  hepatitis severa y evidencia de falla hepática es poco el 
beneficio con inmunosupresores y deben incluirse en un programa de 
trasplante hepático. 
Existe un grupo de pacientes con hepatitis autoinmune quienes tienen 
una historia de episodios repetitivos de hepatitis y estopuede ocurrir 
incluso una vez el tratamiento ha sido instaurado con éxito y estando en 
la etapa de reducción de dosis ; en éstos último caso es muy útil adicionar 
otra terapia a la de base con corticosteroides para reducir la
posibilidad de una recaída .
La definición de remisión es determinada por tres factores:
  1. Ausencia de síntomas
  2. Normalización de los niveles séricos de ALT y
  3. Niveles séricos de  IgG normales
  • La Histología hepática demora al menos 6 meses para mejorar.
La duración del tratamiento con esteroides no está definida. Lo óptimo 
probablemente es continuar con terapia mínima de mantenimiento 
( sea con esteroides o con azatioprina ) durante por lo menos 2 años 
desde normalización de los niveles deALT y IgG;  antes de considerar 
suspender el tratamiento .
La recaída es común después de suspender el tratamiento y ocurre  
más a menudo si la duración del tratamiento hasido menor de 2 años; 
por lo cual es importante monitorear al paciente una vez se haya 
terminado el tratamiento. 
La recaída es más común en los primeros añosdespués de suspender 
el tratamiento , pero en algunos casos se produce después de varios años. 
Si las recaídas ocurre múltiples veces es más factible el desarrollo
posterior de cirrosis. El 30% de los pacientes debutan con un cuadro de
cirrosis probablemente por cuadros de  repetitis de hepatitis en el pasado. 
A pesar de un tratamiento adecuadolos cambios histopatológicos vistos en 
las biopsias hepáticas muestran  deterioro en cerca el 25% y en otro 25% la
enfermedad puede reaparecer y en el 50% restante se estabilizará.
Sindromes de Sobreposición:  Con CBP ó CEP la respuesta a tratamiento  es
menos buena. No existen pruebas randomizadas que apoyen el uso del ácido
ursodesoxicólico  ( UDCA ) ; pero  el UDCA podría mejorar las pruebas hepáticas
que determinan   colestasis. Los pacientes
con                             hepatitis
Autoinmune con AMAS positivos podrían nunca desarrollar CBP. Algunos 
paciente con Hepatitis Autoinmune con conductos biliares normales al inicio  
pueden desarrollar posteriormente CEP .

Bibliografía.
Heathcote J. Treatment strategies fot autoimmune hepatitis . 
Am J Gastroenterology. 2006
Dec. ; 101 ( 12 Suppl ) : S630-2
Montano-Loza Aj. Carpenter H.A. 
Czaja Aj. Consequuence
of treatment withdrawal in type 1 autoinmene hepatitis . 
Liver Int . 2007 May:
27(4):507-15
AGA Institute Spring Post Graduate Course Syllabus. 
Mayo 30 – 31 2009 Mc. Cormick Place .
Chicago . Il.  Pág 441-443.
DR. GUILLERMO PEREZ SEGUNDO GONZALEZ MD. 
GASTROENTEROLOGO INTERNISTA
BOGOTA COLOMBIA.


12 ago 2011

Hepatitis autoinmune


Revista Española de Enfermedades Digestivas

versión impresa ISSN 1130-0108

Rev. esp. enferm. dig. v.98 n.8 Madrid ago. 2006

doi: 10.4321/S1130-01082006000800009 

INFORMACIÓN AL PACIENTE


¿QUÉ ES?
La hepatitis autoinmune es una enfermedad crónica del hígado, no muy frecuente y de causa desconocida. La causa es una alteración de la respuesta inmunológica del propio enfermo, que destruye las células hepáticas e inflama el hígado. Suele tener un curso crónico con brotes de actividad potencialmente graves. Si la situación se mantiene, aparece en el hígado un proceso de cicatrización o fibrosis que conduce a cirrosis e insuficiencia hepática. El pronóstico de la enfermedad mejora mucho cuando los pacientes son tratados con fármacos que disminuyen la respuesta inmunológica y la inflamación (inmunosupresores).

SÍNTOMAS
Puede afectar a todas la edades y a ambos sexos, pero es más frecuente en mujeres entre los 10 y 50 años. En más del 40% de los casos, se presenta como un episodio de hepatitis aguda, incluso como hepatitis fulminante, y esto suele suceder más en la edad infantil o joven. Los posibles síntomas son malestar, cansancio, falta de apetito, ictericia y alteraciones en la menstruación. Otras veces no produce síntomas o únicamente sensación de cansancio, y se descubre la enfermedad por la presencia de transaminasas elevadas en un análisis hecho por otro motivo. A veces se descubre ya cuando se ha desarrollado una cirrosis hepática, por las complicaciones de la misma, como ascitis o una hemorragia digestiva por varices esofágicas. Otras veces se llega al diagnóstico cuando se estudian pacientes con otras enfermedades autoinmunes. Se han descrito casos desencadenados por tóxicos o fármacos.

DIAGNÓSTICO
Requiere excluir otras causas de enfermedad hepática, como las hepatitis víricas (VHB, VHC, VHA), lesión por fármacos, tóxicos o alcohol, enfermedades metabólicas como esteatohepatitis no alcohólica, y enfermedades por depósito de metales (hereditarias) como enfermedad de Wilson o hemocromatosis. El diagnóstico se establece por los datos de los análisis, de la biopsia y de los síntomas del paciente. En los estudios analíticos destacan las transaminasas elevadas, a veces como si se tratase de una hepatitis aguda. Es casi constante la presencia de las inmunoglobulinas elevadas (hipergammaglobulinemia) sobre todo con elevación de la llamada IgG. Se detectan títulos elevados de autoanticuerpos (anticuerpos producidos por el organismo contra sí mismo), como los antinucleares (AAN), antimúsculo liso (AML o SMA) o anticuerpos antimicrosomales del hígado y riñón (anti LKM-1). Estos autoanticuerpos se consideran marcadores diagnósticos de la enfermedad, pero no son específicos de la misma. Además no existe correlación entre el título o elevación de los autoanticuerpos y la gravedad de la hepatitis autoinmune. En el estudio de la enfermedad es recomendable la realización de una biopsia hepática, en la que suelen destacar la gran actividad inflamatoria y las abundantes células plasmáticas dentro del tejido hepático. Apoya la sospecha diagnóstica de hepatitis autoinmune el hecho de que los pacientes presenten otra enfermedad autoinmune asociada (tiroiditis autoinmune, por ejemplo) y también la respuesta favorable al tratamiento inmunosupresor.

TRATAMIENTO
Es importante que todos los pacientes con hepatitis autoinmune sean valorados por un médico especialista en enfermedades hepáticas. Deben tener un seguimiento con análisis, y ecografía si procede. Deben llevar una vida saludable. La dieta debe ser normal y equilibrada, sin restricciones específicas. Se suprimirá la ingesta de alcohol y se evitará el consumo de fármacos que puedan lesionar el hígado, así como de productos de herboristería no controlados. En general, se recomienda vida activa, sobre todo en aquellos pacientes con riesgo de osteoporosis, que empeora con el sedentarismo.

Salvo excepciones, deben tratarse todos los enfermos independientemente de la forma de presentación. Rara vez la hepatitis autoinmune mejora espontáneamente. El objetivo del tratamiento es evitar la progresión de la enfermedad.

Los especialistas están de acuerdo en que el tratamiento inicial de esta enfermedad será con corticosteroides (prednisona, metilprednisolona), a dosis variables, para conseguir la remisión de la enfermedad. Los corticoides tienen efectos secundarios, algunos sólo cosméticos (cara de luna llena, aparición de vello corporal, abdomen grueso) y otros más relevantes como disminución de la masa ósea (osteoporosis), diabetes e hipertensión arterial, entre otros. La mayoría ceden al suspender los fármacos. Para evitar estos efectos secundarios se puede iniciar el tratamiento con corticoides a dosis más bajas que las habituales, asociando otro fármaco inmunosupresor, como la azatioprina. Esta tarda varias semanas en actuar y por ello no se recomienda como único tratamiento de comienzo. Sin embargo, una vez conseguida la remisión o inactivación de la enfermedad, se suspenderán los corticosteroides continuando la azatioprina como mejor tratamiento de mantenimiento para prevenir las reactivaciones. La azatioprina puede tener también efectos secundarios como producir depresión de la médula ósea, por lo que es imprescindible hacer periódicamente análisis de sangre (glóbulos blancos y rojos, plaquetas, transaminasas, etc.), mientras dure el tratamiento.

La curación de la hepatitis autoinmune es rara. Más del 70% de los enfermos necesitan el tratamiento inmunosupresor de por vida. Nunca se debe suspender por cuenta propia. El médico indicará la dosis mínima eficaz que mantenga la enfermedad inactiva, con el mínimo de efectos secundarios posibles. La respuesta al tratamiento se valora fundamentalmente por la normalización de las transaminasas y de las inmunoglobulinas. Si se intenta suspender el tratamiento, se suele repetir la biopsia hepática.

Aproximadamente el 30% de los pacientes no responden al tratamiento o presentan efectos secundarios graves con el mismo, por lo que deben ser tratados con otros fármacos inmunosupresores (micofenolato mofetil, ciclosporina, tacrolimus, 6-mercaptopurina). Los pacientes con cirrosis hepática avanzada con complicaciones de la hipertensión portal o los pacientes cuyo debut de la enfermedad es como hepatitis fulminante son candidatos a trasplante hepático.

El embarazo no está contraindicado, aunque suele ser menos frecuente por cierto grado de infertilidad que presentan las pacientes. Es importante mantener el tratamiento inmunosupresor durante el mismo. No se recomienda la lactancia.

L. García-Buey y R. Moreno-Otero
Servicio de Aparato Digestivo. Hospital Universitario de La Princesa. Madrid



26 ago 2010

Científicos crean células hepáticas con piel humana


A partir de la reprogramación de la epidermis de 10 donantes, investigadores de la Universidad de Cambridge consiguieron generar tejido de hígado, lo que abre las puertas a futuros tratamientos.




Jue, 26/08/2010

Un grupo de científicos de la Universidad de Cambridge, Inglaterra, consiguió crear células hepáticas a partir de la reprogramación de células de la piel de diez donantes, lo que abre las puertas a futuros tratamientos de enfermedades que afectan al hígado.
Las muestras de tejido de los donantes, siete de ellos con alguna enfermedad hepática y los otros tres sanos, sirvieron como punto de partida para obtener células madre pluripotentes inducidas (iPS, en sus siglas en inglés).
Este tipo de células comparte ciertas características con las embrionarias que tienen la capacidad de poder convertirse en cualquier tipo de tejido del cuerpo humano.
Para transformar las células iPS en tejido hepático, los investigadores emplearon una serie de componentes químicos que, en el caso de las muestras extraídas de pacientes enfermos, consiguieron que las células reprodujeran los diferentes tipos de patologías de los donantes.
Los científicos creen que este avance puede servir no sólo para la investigación de las enfermedades del hígado a través de la reproducción de las mismas en el laboratorio, sino que también puede ser clave para la creación de tejido que ayude a reparar los daños causados por patologías como la cirrosis, la hepatitis o el cáncer de hígado.
Uno de los investigadores, Ludovic Vallier, del centro de investigaciones con células madre de la Universidad de Cambridge, afirmó que este trabajo supone “un gran paso para decidir las posibilidades clínicas de las células madre”, aunque advirtió de que aún son necesarios más estudios para conseguir desarrollar tratamientos efectivos.
Las investigaciones sobre las enfermedades relacionadas con el hígado suelen toparse con la dificultad de que las células hepáticas, conocidas como hepatocitos, hasta ahora no podían reproducirse en el laboratorio, por lo que este estudio, que abre la posibilidad de crear hepatocitos a partir de células madre, facilita la investigación y la prueba de nuevos tratamientos.
Además, los investigadores pueden incluso llegar a personalizar los tratamientos con la creación de tejido hepático a partir de muestras de piel del propio paciente, lo que reduciría los rechazos.

Investigación en México
En la Universidad Estatal de Hidalgo también investigan sobre el proceso de recuperación del hígado para obtener un tratamiento contra males hepáticos.
Los científicos analizan las células de Kupffer (parte del sistema inmune del órgano) que son las primeras en activarse cuando un elemento extraño entra al hígado. Estas células protegen y defienden al hígado; sin embargo, al llevar a cabo su tarea segregan sustancias reactivas de oxígeno que pueden ser tóxicas. Por lo tanto, uno de los objetivos es regular la respuesta inmunológica en el hígado, por medio del xenobiótico cloruro de gadolinio, sustancia que inhibe selectivamente las células de Kupffer y disminuye el daño.
A escala internacional hay diversos grupos que estudian el hígado, pues no se ha “desentrañado” cuál es su proceso de regeneración paso a paso, por lo que la investigación mexicana ha resultado de gran valía, al grado que fue presentada a principios de 2010 en Alemania durante un Simposio del Centro de Estudios Avanzados e Investigación con sede en Bonn.
Asimismo, la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y BioEden Inc. México realizan diversos estudios y procedimientos con células madre dentales. Según el doctor Marc Saadia, miembro del consejo de BioEden, las células que provienen de estructuras dentales, tienen la potencialidad de regenerar diferentes tejidos entre ellos los de hígado y páncreas.
Esta tecnología aún no cuenta con laboratorios en el país, la idea es comenzar a hacerlo pues aunque se realiza desde hace tres años en San Luis Potosí sin costo alguno, sólo se hace de manera experimental.

- Claves
Esperan trasplante
• El Centro Nacional de Trasplantes tiene una lista de 309 pacientes en espera de un hígado en toda la República,
• En la mayoría de los casos existe una gran cantidad de personas que necesitan atenderse a causa de hepatitis y cirrosis por alcoholismo.

• Un trasplante hepático es en cuestiones técnicas 200 veces más difícil que un trasplante de corazón con 200 veces más complicaciones.
Londres • EFE y redacción